La línea de la almohada delimita mis pensamientos locos, deliverados, impacientes, otros tantos concupiscentes que atraen mi mano y la guardan en la entrepierna. La cama cobija un sentimiento que duele y lacera por las noches, las madrugadas y también por las tardes. ¿Quién dijo que no duele el amor? Una sensación dubitativa, sin sentido, pero tan real como el hecho de que no estás aquí, a mi lado. La frialdad de este invierno se apodera de todo, doy vueltas, te busco, ansío el placer de una caricia, lo infinito de un beso o un abrazo. Que vuelvas a ver en mis ojos el mejor espejo para tu mirada… Me levanto cargando mis culpas y una mañana quejumbrosa se pregunta ¿por qué? ¿Acaso no es merecido que este día cargado de emociones pueda ser mejor?
Miss A.
Existen diversidad de personalidades, las que son calladas, reservadas, las que hablan de todo, todo el tiempo y las que se
promocionan. Esas personas que conocemos y que apenas llevamos unos minutos hablando con ellas y ya han expuesto todas sus virtudes, sus habilidades, lo que son capaces de hacer… esos de veras, no saben el craso error que están cometiendo.
Nada es comparable con el placer de ir descubriendo los encantos de cada persona de a poco. Mientras desfilan su cúmulo de logros, se va perdiendo el atractivo de ser descubierto, de impresionar y sorprender.
Existe una magia de la cual debemos ser partícipes, y es precisamente, el despertar de nuevas sensaciones provocadas por lo exquisito de lo desconocido. No hay nada mejor que ser cautivado por lo inesperado.
¨No digas cosas. Lo que eres relumbra sobre ti mientras lo haces, y atrona con tal fuerza que no se podrá oir lo que aleges en su contra.¨
Miss. A
Lo mejor que me ha pasado en la vida es VIVIR!!! Podrá sonar retórico pero más allá del significado semántico hay envuelto un cúmulo de experiencias,
vivencias, recuerdos y sensaciones que solo cuando te entregas completamente las puedes disfrutar. A veces tenemos la impresión que no hacemos mucho, o que hemos alcanzado poco, pero si hacemos cuenta regresiva y echamos un poco atrás, nos percataremos que a pesar de no haber pasado mucho tiempo ya tenemos grandes historias y buenas memorias para contar. Cuando vives cada día, aunque no sea al máximo como muchos aseguran debe ser, vas agregando a tu cosecha más sabiduría y táctica para afrontar los problemas. Conocemos nuevas personas, hacemos relaciones unas veces gratificantes y duraderas, otras fortuitas; pero de cada una obtenemos provechos, enseñanzas. Nos vamos haciendo grandes, responsables, con más visión y perspectiva de las situaciones. Nos hacemos sentir y que se nos tenga en cuenta, crecemos espiritualmente y vamos siendo capaces poco a poco de Liberarnos.
Miss. A
Tenemos solo una vida y miles de cosas que deseamos hacer… Tenemos amigos, familia, colegas de trabajo, amantes. Tenemos metas, planes futuros, buenos y malos momentos; reimos, lloramos, nos alteramos y muchas veces hasta gritamos y somos hirientes; nos relajamos, nos despreocupamos, podemos tener compañía y soñar, pero tenemos muchas veces ¿Con quién compartir la luna?
Anoche estaba particularmente radiante, exactamente redonda, con un brillo peculiar y unas pequeñas manchas que la hacían perfecta. Especialmente mostrada para ser compartida y admirada. Sucede que no siempre en momentos como este tenemos lo que más anhelamos; aún así considero que hay que aprovechar la oportunidad, hay que vivirla y sentirla, hacerla tuya aunque sea por unos instantes y simplemente dejarte atrapar por su magia, por su encanto.
Soy de la opinión que todo sucede por una razón y hay muchas lunas aún por compartir, solo hay que vivir y hacer ínfimo el tiempo de la espera. Cada minuto que pasa en nuestras vidas puede ser nuestro aliado o enemigo, solo depende de nosotros estar en sintonía e ir a su compás.
Miss A.
Quizás nuestros errores tracen nuestro destino, sin ellos ¿a dónde se encaminarían nuestras vidas? Tal vez si nunca hubiéramos cometido
errores no nos habríamos enamorado, no habríamos dado ese paso decisivo o no hubiésemos ganado en tantas vivencias. Los errores son experiencias acumuladas, si somos lo suficientemente hábiles, de cada uno de ellos podremos obtener lo positivo y al menos hacer el intento que no vuelvan a acontecer. Como seres humanos nos equivocamos y eso a veces resulta fácil, lo complejo resulta después: Rectificar. Aunque muchos alegan que es de sabios no todos estamos resueltos a tomar ese camino, cuesta mucho a veces reconocer que estamos errados y darle la razón a la persona acertada, se mezclan en ese momento el orgullo, la vanidad o simplemente el deseo de la verdad absoluta. Considero que es humanamente posible enmendar nuestros errores si tenemos las mejores intensiones y nos proponemos superarnos cada día, enfrentando los temores, las dudas, liberándonos. Esto nos lleva a un nivel superior de razonamiento y madurez, avanzando hacia el punto más crítico a mi modo de ver: El Perdón.
Somos seres imperfectos, con niveles de aceptación y tolerancia pero… ¿hasta cuánto somos capaces de perdonar? Incito a la reflexión y a sus ideas de vuelta.
La historia no conoce todavía a quien haya amado, reído o llorado en perfecto equilibrio, Miss. A
Ahora que somos grandes, que sentimos el peso de la responsabilidad sobre nuestros hombros, dejamos atrás la ingenuidad y comenzamos a descubrirle nuevos significados a la vida. Pensamos y sentimos de una manera diferente. ¿Quién puede aseverar que hay personas que nunca van a cambiar? Es algo que en ocasiones creemos cuando esperamos una actitud de alguien que nunca actuó como esperábamos e inmediatamente asumimos que no cambiará, esto es falso. El cambio es la ley de la vida, todo, absolutamente todo lo que compone el universo está cambiando constantemente, lo que sucede es que algunos cambios son tan lentos que apenas son perceptibles.
Así sucede con la psicología humana también, no sólo cambiamos por fuera, cambia nuestra manera de pensar, nuestras actitudes, nuestros niveles en las emociones y sentimientos, la tolerancia, la paciencia y la ternura pueden hacerse más fuertes o más débiles según las experiencias que hayamos vivido. Lo cierto es que un día, de pronto, nos damos cuenta que ya no somos los mismos, a veces para bien, otras para mal, quizás fue un proceso que tardó mucho tiempo pero podemos descubrirlo tan solo en unos segundos, cuando aquello que te sacaba las lágrimas ya no te duele tanto, cuando puedes perdonar lo que era inaceptable para ti, cuando todo eso que te resultaba extraño y sin sentido ahora lo logras entender perfectamente.
Muchas veces pensamos que el momento que estamos viviendo es imperecedero en el tiempo, sentimos cierta sensación de permanencia. Generalmente sucede cuando vivimos una mala experiencia, y todo lo analizamos como si ese instante no fuera a pasar nunca, creo que bajo esta percepción se sufre aún más.
Es necesario conocer la esencia de la vida, su carácter no permanente y cambiante, como una rueda que nunca deja de girar, que siempre está en constante movimiento. Sólo así comprenderemos lo que significa la oportunidad de estar vivos, aquí y ahora.
L JB
Ya llega el invierno y con él desempolvamos las colchas,los abrigos y hasta las bufandas que se han puesto de moda por estos tiempos. Las noches se vuelven más frías y la necesidad intensiva de calor nos gobierna. Comenzamos a buscar abrigo en casi todos lados, en la oficina, en el lugar más cálido de la casa, hasta nos place coger el transporte público que antes no tolerábamos. Es que nada se compara en este tiempo con el calor humano, con el calor de dos cuerpos después de un rato de lujuria, con la sensación de saberse abrigado de caricias y besos bien apretados. Disfrutemos entonces de la placentera estación que se impone y seamos cómplices de noches frías con cuerpos cálidos.
Miss. A